domingo, 13 de julio de 2014

LA SELECCIÓN SEXUAL DE LAS LAGARTIJAS DE TURBERA SE BASA EN EL SISTEMA 'PIEDRA PAPEL O TIJERA'

ecoticias.com

La selección sexual de las lagartijas de turbera y, por tanto, su modelo evolutivo, sigue un modelo semejante al del juego 'Piedra, papel o tijera' (PPT), según una investigación realizada por el Museo Nacional de Ciencias Naturales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)



Así, según han explicado los científicos, hay tres "morfotipos" de lagartijas macho que se diferencian entre sí por el color del vientre, que puede ser naranja, amarillo o blanco. Cada morfotipo (que en los humanos se expresa a través de rasgos como el color de los ojos o el tono de la piel) emplea "distintas estrategias vitales" e, igual que en el juego infantil, "cada una de ellas gana o pierde en función de la estrategia a la que se enfrenta".
"Así, los machos blancos, que siguen la táctica 'piedra', ganan a los amarillos, que siguen la táctica 'tijera', pero pierden frente a los naranjas, con la táctica 'papel'. Como consecuencia de las estrategias genéticas, los morfotipos permanecen en la población describiendo ciclos en los que, cuando la frecuencia de uno aumenta, es enseguida reemplazado por aquel contra el que pierde", ha detallado el organismo investigador.
El MNCN-CSIC ha asegurado que es "la primera vez" que se demuestra de forma experimental la teoría de la selección sexual basada en el modelo PPT. "No existían evidencias científicas que confirmaran este modelo, aunque es una teoría aceptada para especies en las que las diferentes generaciones no comparten espacio", ha indicado.
El hallazgo ha sido publicado en la revista científica 'Proceedings of the Royal Society' y los autores del artículo explican como la dinámica descrita es válida para la 'Zootoca vivipara' (nombre científico de la lagartija de turbera) y detallan como en la misma especie pueden coexistir distintas generaciones debido a la longevidad de sus hembras, que pueden vivir hasta 13 años y de las que depende la selección sexual, frente a los 5 años que viven de media los machos.
Para llevarlo a cabo, los investigadores han analizado un total de seis poblaciones de lagartijas viviendo en condiciones "seminaturales" y han podido constatar como evolucionan de forma cíclica, y siendo capaces de predecir en qué dirección avanzará el ciclo y qué morfotipos van a sobrevivir mejor.
"Durante el primer año, la esperanza de vida de los ejemplares juveniles es del 8 por ciento de media, ya que son atacados por los machos adultos --han explicado--, pero cuando el número de adultos de un color es mayor los juveniles de ese mismo color tienen más posibilidades de sobrevivir, ya que tienen menos atacantes".
De este modo, mediante la alteración de las poblaciones, introduciendo ejemplares adultos de un morfotipo u otro, los científicos han comprobado cómo las hembras de la especie realizan la selección sexual en función de las posibilidades de supervivencia de las crías.
"Según pase el tiempo, el morfotipo preeminente acaba cambiando debido a la selección sexual y el cambio de ciclo hace que los tres morfotipos sigan dejando su carga genética", han concluido.
La investigación, en la que han participado cinco investigadores y que es fruto de la tesis doctoral del investigador Luis M. San José, permitirá, según el organismo científico continuar avanzando en esta línea en otras especies del reino animal.

sábado, 12 de julio de 2014

LA EVOLUCIÓN DE LA HABILIDAD DE NADAR EN LAS HORMIGAS

noticiasdelaciencia.com

La vida de las hormigas en las copas de los árboles de ciertas regiones selváticas es peligrosa: caerse del árbol puede significar la muerte. Sin embargo, este peligro no ha impedido que numerosas especies de hormigas tropicales establezcan su hogar entre las ramas. Para compensar el peligro de sufrir una caída, bastantes han desarrollado la capacidad de deslizarse planeando por el aire a fin de procurar aterrizar en un sitio seguro. Pero no todas tienen la suerte de posarse en otra rama o en otro árbol. Bastantes pueden acabar cayendo al agua de charcas, lagunas y ríos.

A lo largo de su historia evolutiva, las hormigas se han adaptado con éxito a muchos hábitats distintos. (Foto: Amazings / NCYT / JMC)

Steve Yanoviak y Dana Frederick, de la Universidad de Louisville, Estados Unidos, investigaron lo que les ocurre a las hormigas tropicales al caer al agua. Para su asombro, los individuos de algunas especies resultaron saber nadar muy bien. Profundizando en las observaciones, a fin de determinar cuán extendida está entre las especies de hormigas esta capacidad para nadar y qué técnicas de natación prefieren estos insectos, los investigadores han descubierto que el 57 por ciento de las especies de hormigas tropicales de los árboles pueden nadar, y que la natación debe ser muy importante para ellas ya que todo apunta a que ésta se desarrolló en cuatro ocasiones diferentes en el árbol genealógico evolutivo de la hormiga.
De las nadadoras, 10 especies resultaron ser lo más parecido a deportistas de élite, con la Gigantiops destructor alcanzando una velocidad máxima del orden de los 16 centímetros por segundo, mientras que las 10 especies menos hábiles se ponían a salvo nadando con lentitud y un tanto torpemente.
Cuando Yanoviak y Frederick compararon las habilidades natatorias de las hormigas con su habilidad para deslizarse por el aire planeando, encontraron que las mejores planeadoras tendían a ser las peores nadadoras.
También constataron que las hormigas que nadan sumergidas son capaces de divisar y reconocer objetos que son o parecen partes bajas de árboles. Eso les permite nadar hacia esa dirección a fin de poder trepar luego por ellas.
Los resultados de la investigación se han publicado en la revista académica Journal Of Experimental Biology.

sábado, 5 de julio de 2014

DESCUBREN UNA NUEVA Y EXÓTICA ESPECIE DE INSECTO PALO

noticiasdelaciencia.com

Muchos animales poseen habilidades únicas de camuflaje, pero los insectos palo están entre los maestros del disfraz en el mundo animal. Durante un estudio de campo en Guangxi, China, Ho Wai-chun George, de la Sociedad Entomológica de Hong Kong, descubrió una nueva especie de este enigmático grupo de insectos, y recientemente ha completado la descripción científica de esta nueva especie.

Esta imagen muestra un macho, arriba, y una hembra, abajo, ambos de la nueva especie de insecto palo, llamada Sinophasma damingshanensis. (Fotos: Ho Wai-chun George. CC-BY 4.0)

El nuevo insecto palo, llamado Sinophasma damingshanensis, se distingue por tener un cuerpo peculiarmente alargado y una coloración marrón verdosa, que le hace asemejarse notablemente al tallo de una planta. Este camuflaje natural puede hacer que sea muy difícil detectarlos. Además, muchos también son capaces de moverse como lo haría una ramita mecida por el viento, para así pasar desapercibidos incluso mientras se mueven.
La nueva especie fue descubierta escondida en los frondosos bosques de hoja perenne de Damingshan, en la zona centro-sur de Guangxi, en China, durante un viaje de recolección. El trabajo de los científicos tuvo que afrontar la dificultad extra de tener que prescindir de la luz solar, ya que tuvieron que recolectar los insectos por la noche, que es cuando están activos. Afortunadamente, usando una linterna para detectarlos en las hojas de las plantas, lograron recolectar varios especímenes, que luego resultaron pertenecer a una nueva especie, la que ahora ha sido descrita.

LOS ANIMALES TAMBIÉN BAILAN

agenciasinc.es

Comienza la temporada de festivales de verano y cientos de personas se moverán al ritmo de sus grupos favoritos. Pero no solo los humanos son capaces de danzar al compás de la música. Algunas aves, las ballenas, los delfines, las focas, los murciélagos y los elefantes, entre otros, también pueden seguir el tempo de una melodía.

Algunas aves son capaces de aprender vocalizaciones y seguir el ritmo, es decir, moverse al tempo con un pulso, de una manera predictiva y flexible.

Durante tres años Wolfgang Amadeus Mozart tuvo de mascota a un estornino al que dedicó un poema burlesco cuando falleció. Comenzaba así: “Aquí yace un loco entrañable, un pájaro rígido”. Cuerdo o no –como su dueño– este pájaro de compañía tuvo la capacidad de aprender a silbar el último movimiento del concierto para piano en Sol mayor de Mozart, según relata el escritor estadounidense Gabriel Jackson en la biografía del compositor.
El estornino es uno de los seres vivos que tiene la habilidad de imitar en su canto aquello que escucha y, posiblemente, el genio de la música clásica lo escogió por esta razón.
Además de esta ave, otras, como los periquitos o las cacatúas, son capaces de aprender vocalizaciones y moverse al ritmo de una manera predictiva y flexible. La hipótesis científica que explica esta destreza es que solo los animales con capacidades vocales pueden seguir el compás.
“Este supuesto sigue vigente, aunque estudios con chimpancés y leones marinos –animales con aparente falta de aprendizaje vocal– la contradicen. Es necesaria una investigación sistemática de muchas especies que utilicen los mismos estímulos, pruebas conductuales y un análisis estadístico para tener una idea más clara del problema”, declara a Sinc Hugo Merchant, investigador del Instituto de Neurobiología de la Universidad Nacional Autónoma de México y autor de un estudio sobre primates y consonancia rítmica.
Otros seres vivos con aptitud para percibir el ritmo musical –además del ser humano–, son las ballenas, los delfines, las focas, los murciélagos y los elefantes, entre otros. Pero existen diferencias claras entre la percepción de la música por parte de los humanos y otros animales.
“El ser humano tiene una capacidad enorme para percibir y generar movimientos rítmicos, con una flexibilidad que no se ha visto en ninguna otra especie. Esta cualidad se ha observado en bebés recién nacidos, por lo que se sugiere como algo innato”, añade Merchant.
Los científicos están de acuerdo en que los animales capaces de aprender vocalizaciones tienen un aparato audiomotor muy sofisticado que les permite percibir el ritmo. “Se sabe que las especies que tienen este talento muestran proyecciones neuronales directas desde la corteza motora primaria hasta la siringe en las aves o la laringe en mamíferos”, asegura el experto.

Chimpancés que tocan el piano

El Instituto de Investigación de Primates de la Universidad de Kyoto (Japón) es uno de los centros que ha contradicho con sus experimentos la teoría general de que solo los animales con capacidad de aprendizaje vocal siguen el ritmo.
Yuko Hattori, científica de este instituto, jugó con chimpancés haciendo varios ejercicios con estímulos sonoros y los colocó frente a un teclado para observar sus movimientos.
“Al principio, entrenamos a los chimpancés para que tocaran dos teclas alternativamente a su tempo preferido. Una luz los dirigía a cada tecla, pero a un ritmo aleatorio que cambiaba rápidamente. Cada vez que los chimpancés pulsaban las teclas treinta veces recibían alimentos”, explica a Sinc Hattori.
Después, los científicos los expusieron al compás sencillo de un metrónomo para ver si su golpeteo coincidía de forma natural con el estímulo, e introdujeron también un sonido para distraerlos.
“Los resultados muestran que los chimpancés son capaces de sincronizar de forma espontánea sus movimientos con el sonido. Uno de tres tocó sobre el teclado el ritmo que escuchaba”, apunta Hattori, que publicó el experimento en la revista Nature.
Los investigadores desconocen en qué momento adquirieron esta habilidad los monos. Sin embargo, el ritmo es importante en la comunicación, tanto en chimpancés como en humanos, por lo que pudo haberse desarrollado a través de la comunicación con otros miembros del grupo. “Algunos investigadores creen que esta capacidad está relacionada con la del aprendizaje vocal complejo”, comenta la experta.

Loros pioneros en sincronización rítmica

En su libro El origen del hombre, Darwin ya especuló con que la capacidad humana para el ritmo musical reflejaba aspectos básicos de la función cerebral y que la compartiría con otros animales.
De hecho, se presume que el aprendizaje vocal en las aves y los seres humanos tiene una biología subyacente similar. “No lo sabemos a ciencia cierta, pero es una idea corriente entre algunos biólogos”, explica a Sinc Aniruddh Patel, profesor de la Universidad Tufts (EE UU).
El investigador publicó en la revista PlosOne una revisión sobre los métodos y estudios que se han realizado al respecto. “El estudio con loros ha proporcionado la primera evidencia experimental de que las especies no humanas pueden sincronizar los movimientos al ritmo de una manera similar a la nuestra”, asegura.
Pero la similitud de la conducta no es garantía de mecanismos subyacentes similares. “Por ejemplo, un loro puede decir ‘Polly quiere una galleta’, pero esta emulación del habla se produce por diferentes mecanismos articulatorios a los utilizados en el habla humana”, argumenta en el estudio. 
El científico investiga actualmente si existe esa sincronización también en el trote de los caballos domésticos, un hecho que solo se ha observado de forma informal.
“Aún desconocemos si son capaces de seguir una melodía sin las señales del jinete, que es una cuestión crucial. Por eso he diseñado un nuevo método, para poder probarlo”, señala.
Hasta ahora, los únicos mamíferos no humanos que han demostrado de forma más contundente ser bailarines con ritmo son los leones marinos. Investigadores del Laboratorio Long Marine de California publicaban a principios de año que una leona marina apodada Ronan era capaz de bailar con la cabeza al tempo, al oír ciertos ritmos.
Ronan nació en un hábitat salvaje en 2008 y la rescataron al año siguiente en el Centro de Mamíferos Marinos en Sausalito, después de su tercer varamiento. En enero de 2010 se unió al Laboratorio Pinniped de Cognición y Sistemas Sensoriales, donde aprendió a mover su cabeza al oír ciertos ritmos. Más tarde, observaron que era capaz de aplicar esta habilidad a melodías que nunca había escuchado antes.
Una vez más, la teoría general queda cuestionada ya que los leones marinos no se caracterizan por su capacidad vocal y tienen una flexibilidad limitada en los sonidos que emiten.
"El éxito de Ronan plantea un verdadero problema para la teoría de que la imitación vocal es una condición previa necesaria para la consonancia rítmica", recalcó Peter Cook, autor principal de este trabajo y becario posdoctoral en la Universidad de Emory.  
Y no solo eso; según Cook esta leona marina es mucho mejor bailarina que las aves, ya que estas encuentran pronto el ritmo pero no mantienen el compás de forma tan fiable como Ronan.
Ya lo decía el compositor francés Claude Debussy: “La música es una transposición sentimental de lo que es invisible en la naturaleza”. Algo inmaterial, que solo disciernen algunos seres afortunados del reino animal. Y, como pasa con los humanos, unos tienen más talento que otros.

¿COMER INSECTOS CONTRIBUYÓ AL DESARROLLO CEREBRAL DE LOS PRIMEROS HUMANOS?

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Cuando la comida escasea, los alimentos vegetales ya no dan más de sí, y las presas de buen tamaño son muy inferiores en número a las de tamaño minúsculo, comer insectos puede ser el único modo factible de nutrirse de carne. Sin embargo, los insectos, por su pequeño tamaño, no son fáciles de detectar y atrapar.

Un mono capuchino comiéndose un insecto. (Foto: A. Melin)

Hace tiempo que se reconoce a las dificultades asociadas a encontrar comida como algo importante en el proceso de modelar la evolución del cerebro y la cognición en primates, incluyendo humanos.
La necesidad de subsistir, durante largas temporadas, de una dieta rica en hormigas y otros insectos y animales diminutos podría haber espoleado el desarrollo de cerebros más grandes y funciones cognitivas de más alto nivel en los ancestros de los humanos actuales y de otros primates. Esta es la conclusión a la que ha llegado en una investigación el equipo de la antropóloga Amanda D. Melin de la Universidad Washington en San Luis de Misuri, Estados Unidos, así como la bióloga Hilary C. Young y las antropólogas Krisztina N. Mosdossy y Linda M. Fedigan, las tres últimas de la Universidad de Calgary, en Canadá.
Basándose en un estudio de cinco años sobre monos capuchinos en Costa Rica, la investigación apoya la teoría evolutiva que enlaza el desarrollo de las habilidades sensoriomotoras, tales como una destreza manual notable, el uso de herramientas, y la adopción de soluciones innovadoras para problemas, a los retos creativos inherentes a localizar insectos y otras fuentes de comida que se encuentren enterrados, ocultos bajo otras superficies o que sean difíciles de localizar y atrapar por cualquier otro motivo.
Este estudio es el primero que proporciona pruebas de campo detalladas sobre cómo los cambios estacionales en la disponibilidad de alimentos influyen en los patrones de búsqueda de comida de los monos capuchinos salvajes.
Las científicas comprobaron que los monos capuchinos comen insectos difíciles de encontrar todo el año, pero intensifican su consumo estacionalmente, durante la temporada en que su comida preferida, la fruta madura, es menos abundante.
Los monos capuchinos son modelos excelentes para examinar la evolución del tamaño del cerebro y la inteligencia ya que para su pequeño tamaño corporal, poseen cerebros impresionantemente grandes.  Saber acceder a los insectos ocultos y bien protegidos que viven en las ramas de los árboles y bajo las cortezas es una tarea cognitivamente exigente.

miércoles, 2 de julio de 2014

DESCIFRAN EL PATRÓN DE VUELO DEL PICUDO ROJO

ecoticias.com

Un estudio, publicado en el Bulletin of Entomological Research yllevado a cabo en los laboratorios del Instituto Agroforestal Mediterráneo (IAM) y con la colaboración del departamento de Informática de Sistemas y Computadores (DISCA) de la UPV, ha analizado el comportamiento del picudo rojo(Rhynchophorus ferrugineus)en una cámara equipada con un molino de vuelo conectado a un ordenador. Evaluaron parámetros como distancia recorrida, duración del vuelo, velocidad media y máxima.



Entre sus conclusiones, el estudio señala que la mayoría de insectos analizados –un 54%- recorre distancias cortas, de menos de 100 metros; el 36% voló entre 100 y 5.000 metros; y un 10% fue capaz de volar más de 5.000 metros.
“Comparando los resultados con otros trabajos que hemos realizado en campo, podemos concluir que cuando se detecta un insecto, todas aquellas palmeras que están hasta 500 metros de distancia corren grave riesgo de ser infestadas”, apunta Antonia Soto, investigadora del Instituto Agroforestal Mediterráneo de la UPV.
Respecto al sexo, determinaron que no incide en el potencial de vuelo del insecto, mientras que en el caso de la edad, observaron que en los insectos de entre 8 y 23 días el porcentaje de insectos que vuela es mayor que en los recién emergidos.
“Las conclusiones que hemos obtenido respaldan los estudios que hemos realizado en campo y aportan importantes claves sobre la movilidad del insecto. Este tipo de información ayuda a mejorar el manejo de esta plaga y encontrar medidas de control más eficaces. Por ejemplo, en un nuevo foco detectado de palmeras con picudo, ahora podemos saber hasta qué distancia hemos de aplicar medidas de control de la plaga para evitar, o al menos disminuir, su dispersión o podemos conocer cuál sería el perímetro de seguridad que se debe aplicar en una zona con presencia de picudo”, añade Juan Antonio Ávalos, investigador del Instituto Agroforestal Mediterráneo de la UPV.

Ensayos de campo

En los ensayos de campo, los investigadores de la UPV han comprobado que la mayoría de los adultos de Rhynchophorus ferrugineus se dispersan volando distancias cortas, menos de 500 metros, coincidiendo con los resultados obtenidos en laboratorio.
Por otra parte, la distancia máxima a la que se recapturaron los adultos fue de 7 kilómetros desde el punto de suelta, obteniendo en laboratorio un potencial de vuelo muy superior, de casi 20 kilómetros.

Referencia bibliográfica:

Ávalos, J.A., Martí-Campoy, A., Soto, A. Study of the flying ability of Rhynchophorus ferrugineus (Coleoptera: Dryophthoridae) adults using a computer-monitored flight mill. Bulletin of Entomological Research, 2014, volume 104, issue 04, pp. 462-470. (DOI: 10.1017/S0007485314000121).

ATACAR EN VEZ DE HUIR, RASGO FEMENINO DE CONDUCTA EN LOS ESCORPIONES

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En una investigación se ha explorado un intrigante rasgo de conducta en escorpiones, al menos en los del tipo estudiado, del género Centruroides: Cuando se sienten en peligro, los escorpiones machos tienden más a huir que las hembras, las cuales más a menudo optan por atacar a la fuente de la amenaza, picándola.

Un escorpión macho de la especie Centruroides vittatus. (Foto: Matthew Rowe, coautor del estudio, publicado en la revista PLOS ONE. CCAL)

¿Por qué? ¿Simplemente porque son más agresivas y temerarias? El equipo de Bradley Carlson y Shannen McGinley, de la Universidad Estatal de Pensilvania, y Matthew P. Rowe, de la Universidad Estatal Sam Houston, en Huntsville, Texas, ambas entidades en Estados Unidos, ha descubierto una explicación alternativa, más lógica, y avalada por datos biológicos.
Las hembras de estos escorpiones recurren antes que los machos a picar a su atacante para compensar su mermada capacidad de huir de la amenaza, según se desprende de los resultados del nuevo estudio.
La diferencia entre los cuerpos masculino y femenino de los escorpiones, y entre la conducta de los machos y la de las hembras, pueden ser el resultado de ciertas presiones ambientales o sexuales. Por ejemplo, las hembras de los escorpiones Centruroides están preñadas el 80 por ciento del año y, como resultado, deben afrontar las amenazas en unas circunstancias personales muy distintas de las que son típicas en los machos.
Para investigar esto a fondo, los científicos comprobaron el efecto del sexo y el de la forma del cuerpo, en la conducta de picar y en la de huir. Después, evaluaron las diferencias entre los sexos en la tendencia a picar ante una amenaza simulada.
Los científicos constataron que las hembras de estos escorpiones suelen tener una pobre capacidad para correr, quizás debido a su alta masa corporal mientras se encuentran preñadas, y parecen compensar esa dificultad en beneficiarse de una huida veloz, con la estrategia de picar de inmediato a todo aquello que crean que les amenaza. De hecho, todas las hembras picaron, al menos una vez, a su “oponente” durante las pruebas para medir la velocidad de picar, mientras que solo el 64 por ciento de los machos lo hicieron. Por otro lado, los escorpiones machos Centruroides tienen patas más largas, lo que contribuye a su mejor capacidad de salir corriendo, una capacidad que probablemente les resulta muy útil para evadir depredadores o que incluso puede ayudarles a encontrar pareja.