ecoticias.com
El análisis de ADN extraído de un diente fósil recuperado en el sur de Siberia confirma que pertenecía a uno de los más antiguos antepasados conocidos del perro moderno, como describe la investigación publicada en 'Plos One' por Anna Druzhkova, del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rusia, y colegas de otras instituciones.
La domesticación humana de los perros es anterior al inicio de la agricultura hace unos 10.000 años, pero todavía no estaba claro cuándo surgieron los perros modernos como una especie distinta de los lobos. Aunque algunos estudios anteriores han sugerido que la separación de los perros domésticos y los lobos se produjo hace más de 100.000 años, los fósiles más antiguos conocidos de los perros modernos son sólo de alrededor de 36.000 años de antigüedad.
La nueva investigación publicada evalúa la relación de un fósil de Siberia de 33.000 años de edad con los perros y los lobos modernos gracias a la secuencia del ADN. Los investigadores encontraron que este fósil, llamado perro Altai, por las montañas donde se encontró, está más estrechamente relacionado con los perros y cánidos modernos prehistóricos encontrados en el continente americano de los lobos.
"Estos resultados sugieren una historia más antigua del perro fuera de Oriente Medio o de Asia Oriental, que anteriormente se consideraban los centros donde se originaron los perros", afirman los investigadores de este estudio.
Blog de la Sociedad Giennense de Historia Natural dedicado al fomento y la difusión del conocimiento y las aplicaciones de la Historia Natural.
Veritas filia temporis, veritas de terra orta est
domingo, 10 de marzo de 2013
sábado, 9 de marzo de 2013
LOS MURCIÉLAGOS Y SU ‘PECULIAR’ RELACIÓN CON EL FUEGO
ecoticias.com
Un estudio de la actividad de murciélagos en las áreas quemadas y no quemadas después de un gran incendio forestal en el sur de las montañas de Sierra Nevada, en California (Estados Unidos), no encontró evidencia de efectos perjudiciales sobre los murciélagos un año después del incendio.
Los hallazgos, publicados en 'Plos One', sugieren que los murciélagos son resistentes al fuego de alta intensidad y que algunas especies, incluso, pueden beneficiarse de los efectos del fuego sobre el paisaje.
Los resultados del estudio, dirigido por Winifred Frick, de la Universidad de California, Santa Cruz (Estados Unidos), son relevantes para la comprensión actual de cómo la vida silvestre responde al fuego, que hasta ahora se basa casi por completo en los estudios de un número limitado de especies, la mayoría de ellos las aves. Los murciélagos constituyen un componente importante de la diversidad de mamíferos en los ecosistemas forestales, donde juegan un papel importante como depredadores de insectos.
"Este estudio llena un vacío crítico sobre cómo el fuego afecta a un importante grupo de animales", afirma Joseph Fontaine, ecologista sobre incendios en la Universidad de Murdoch en Perth, Australia.
Los investigadores realizaron el estudio en un área de Inyo Sequoia y bosques nacionales donde el incendio 'Fire McNally' quemó en 2002 más de 150.000 hectáreas, con un fuego que ardía con intensidad mixta, dejando un mosaico de baja y alta severidad de daños, así como parches de bosque no quemado. El estudio comparó la actividad de murciélagos en las zonas de bosque no quemado, moderadamente quemados y con quemaduras graves.
Los investigadores realizaron análisis en 2003, utilizando micrófonos de alta frecuencia para registrar los pulsos ultrasónicos de ecolocalización que usan los murciélagos para cazar insectos. De las 16 especies de murciélagos que viven en la zona, algunos tienen distintivas firmas sonoras, mientras que otras se pueden clasificar en grupos con sonidos de ecolocalización y comportamientos similares de forrajeo. En este estudio, los investigadores identificaron seis "grupos fónicos", incluyendo tres especies individuales y tres grupos de especies.
Los resultados mostraron que las respuestas de los seis grupos fónicos a fuego moderado y de alta severidad fueron neutrales o positivas. La heterogeneidad que estos incendios crean en el paisaje puede ser una característica importante, lo que resulta en una estructura de hábitat que beneficia a una amplia gama de especies, según Frick.
"Los murciélagos podrían ser resistentes a este tipo de perturbación natural --dijo--. Vamos a salir y ver un paisaje carbonizado y creemos que está totalmente destruido, pero los murciélagos pueden encontrar un hábitat productivo para sus necesidades".
Algunas especies parecen preferir las zonas quemadas para forrajear, quizá debido al desorden reducido y una mayor disponibilidad de presas y refugios después de un incendio, aunque se necesita más investigación, según el coautor Michael Buchalski, estudiante de doctorado en la 'Western Michigan University'.
jueves, 7 de marzo de 2013
CÓMO LA LAGUNA MÁS SALADA DEL MUNDO OBTIENE SU SAL
noticiasdelaciencia.com
La Laguna Don Juan, en los Valles Secos de McMurdo en la Antártida, es uno de los sitios más exóticos de la Tierra. La laguna es nada menos que 18 veces más salada que los océanos de nuestro planeta, y casi nunca se congela, incluso a temperaturas del orden de los 40 grados centígrados bajo cero.
Una cámara instalada sobre la Laguna Don Juan tomó 16.000 imágenes durante dos meses, documentando los procesos geológicos en tiempo real. (Foto: Geological Sciences / Universidad Brown)
Ahora un equipo de geólogos de la Universidad Brown, en Providence, Rhode Island, Estados Unidos, ha descubierto cómo la Laguna Don Juan obtiene toda esta sal.
Valiéndose de la técnica fotográfica conocida como "time-lapse", así como de otras fuentes de datos, los investigadores han mostrado que esta agua hipersalina proviene de la humedad atmosférica absorbida por el suelo reseco y salado. Esto, combinado con un poco del agua dulce que fluye por esos suelos debido a la fusión de las nieves, da como el resultado una laguna capaz de permanecer fluida en uno de los lugares más fríos y más secos de nuestro planeta.
Debido a las fuertes similitudes existentes entre el gélido suelo desértico de Marte y los Valles Secos de la Antártida, cualquier hallazgo que se haga en los Valles Secos, como por ejemplo el mecanismo descubierto en el nuevo estudio, es potencialmente aplicable a Marte, tanto en lo que se refiere a la presencia de agua líquida en una época pasada del Planeta Rojo, como al respecto de su hipotética existencia en la actualidad, tal como los redactores de NCYT de Amazings ya expusimos en un artículo del 31 de mayo de 2010 (http://www.amazings.com/ciencia/noticias/310510a.html)
El nuevo estudio, realizado por James Dickson y James Head de la Universidad Brown, Joseph Levy de la Universidad Estatal de Oregón, y David Marchant de la Universidad de Boston, todas estas instituciones en Estados Unidos, se basa en las observaciones más detalladas hechas hasta hoy en la Laguna Don Juan.
Los resultados del nuevo estudio refutan la interpretación que ha sido más aceptada hasta ahora sobre el origen de la Laguna Don Juan. Desde que ésta fue descubierta en 1961, la mayoría de los investigadores había estado de acuerdo en que sus saladas aguas debían provenir del manto freático. Sin embargo, la nueva investigación no muestra evidencia alguna de que el agua subterránea haga aportaciones al lago.Head y Dickson estudian principalmente la geología de otros cuerpos celestes, más que la de nuestro planeta. Por eso, su intención al estudiar ciertos sitios de la Antártida ha sido disponer de un modelo aproximado pero real, no meramente digital, de los gélidos y secos suelos de Marte. Lo que han averiguado sobre la Laguna Don Juan podría aportar datos reveladores sobre las probabilidades de existencia de agua líquida en Marte, tanto en el pasado como en el presente.
Las imágenes de canalillos naturales formados por el paso del agua en las inmediaciones de la Laguna Don Juan presentan un aspecto muy parecido al de ciertos rasgos del terreno fotografiados recientemente en Marte, según valoran Head y Dickson. Estos rasgos aparecen en Marte como rayas oscuras que parecen fluir cuesta abajo en las caras de precipicios. A menudo vuelven a aparecer en los mismos lugares y en iguales épocas del año. Algunos científicos opinan que estas rayas indican algún tipo de flujo de agua salada en el Marte de nuestros días.
La investigación en la Antártida aporta más solidez a la hipótesis de que estas líneas en Marte son formadas por flujos de agua salada. Se ha observado escarcha en Marte, lo que sugiere que su atmósfera contiene por lo menos un poco de vapor de agua. En el Planeta Rojo también han sido detectadas sales con la capacidad de reproducir el mismo fenómeno estudiado en la Antártida. Y sobre todo, los procesos que ocurren en la Laguna Don Juan no requieren la existencia de manto freático, y esto es importante en Marte, donde no está claro que haya agua subterránea en la actualidad.
Tal como argumenta Dickson, a grandes rasgos, el Planeta Rojo posee todos los ingredientes principales para una versión marciana del proceso hidrológico observado en la Laguna Don Juan.
miércoles, 6 de marzo de 2013
UN INSECTO QUE CAUSA ESTRAGOS AGRÍCOLAS DEPENDE DE UNAS BACTERIAS SIMBIÓTICAS PARA COMER
noticiasdelaciencia.com
Los insectos de la especie Dysdercus fasciatus constituyen una grave plaga agrícola para el algodón y otros cultivos. Unos investigadores en el Instituto Max Planck para la Ecología Química en Jena, Alemania, han descubierto recientemente que estos insectos necesitan simbiontes bacterianos para poder sobrevivir solamente a base de semillas de algodón como alimento.
Los simbiontes bacterianos en el intestino medio de los insectos de la especie Dysdercus fasciatus son necesarios para el crecimiento y la reproducción de dichos insectos. (Foto: Instituto Max Planck para la Ecología Química / Martin Kaltenpoth)
Usando tecnologías de secuenciación de alto rendimiento, el equipo de Sailendharan Sudakaran y Hassan Salem descubrió que dichos insectos tienen una comunidad bacteriana característica que coloniza una región específica de su intestino medio. En los experimentos, eliminar a los simbiontes generaba una elevada mortalidad y un bajo éxito en el apareamiento, lo que demuestra la importancia de estos ayudantes bacterianos para el crecimiento y la reproducción de esos insectos.
Por tanto, las bacterias simbióticas son un factor clave en los estragos agrícolas que dichos insectos pueden causar.
Con más de 80.000 especies descritas, los insectos del orden Hemiptera representan uno de los cinco órdenes de insectos con gran diversidad en la Tierra.
Muchas especies constituyen plagas agrícolas graves que son responsables de importantes pérdidas en la producción agrícola.Entre ellas se encuentra la especie Dysdercus fasciatus, perteneciente a la familia Pyrrhocoridae, que daña el algodón al alimentarse de las cápsulas de semillas y al dejar manchas imborrables en el algodón cosechado.
Aunque investigaciones anteriores sobre insectos chupadores de savia demostraron que estos dependen de simbiontes microbianos para su alimentación, no se sabía cómo los insectos de la especie Dysdercus fasciatus y otros que se nutren de semillas son capaces de alimentarse de semillas que son ricas en metabolitos secundarios tóxicos pero pobres en algunos nutrientes esenciales. Las bacterias son la respuesta.
martes, 5 de marzo de 2013
DESCUBREN DOS NUEVAS ESPECIES DE AVISPAS DE LAS AGALLAS EN LA PENÍNSULA IBÉRICA
agenciasinc.es
En un estudio publicado en la revista Graellsia por un investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN, CSIC) , se citan dos nuevas especies de avispas de las agallas en plantas herbáceas para España. Las dos especies inducen agallas en cabezuelas florales de la asterácea Serratula nudicaulis y se han encontrado en el Valle del Lozoya (Madrid).
Hembra de Aulacidea pilarae, nueva especie de cinípido ibérico. Imagen: José Luis Nieves Aldrey.
Se conocen en torno a 120.000 especies de himenópteros, de las cuales 9.400 son ibéricas. Este orden de insectos incluye a las avispas, abejas y hormigas. Los cinípidos, también conocidos como avispas de las agallas, son un grupo bien conocido por las estructuras tan llamativas que inducen en las plantas, denominadas agallas o cecidias. La mayoría lo hacen en especies de árboles del género Quercus, aunque también producen agallas en plantas herbáceas y arbustos.
A diferencia de otros insectos como las mariposas, ortópteros y ciertos grupos de escarabajos, que han sido muy estudiados, los cinípidos han recibido poca atención, por lo que su diversidad y distribución en la península ibérica son poco conocidas, con la excepción de la Comunidad de Madrid, en la que hay censadas 107 especies, que representan el 73% de las especies ibéricas.
La riqueza de cinípidos está asociada a la riqueza de sus plantas hospedadoras; igualmente, la distribución de muchas especies se corresponde con la distribución de su planta hospedadora, salvo excepciones debidas probablemente a factores históricos y ambientales.
El cinípido gallícola Isocolus serratulae se cita por primera vez para la península Ibérica y se describe también una nueva especie Aulacidea pilarae similar a Aulacidea serratulae, de Europa oriental, de la que se diferencia por la morfología de los adultos. Con estas dos nuevas especies el número total de Aylacini en la península ibérica asciende a 42, lo que representa el 32% de la diversidad mundial de este grupo.
José Luis Nieves señala: “Aún es posible descubrir nuevas especies de avispillas de las agallas en la península ibérica. Las zonas más prometedoras son las áreas esteparias del noreste y sureste de España, donde la composición florística es similar a la que encontramos en las estepas euroasiáticas, donde se localiza la mayor diversidad de linajes más antiguos. El hecho de que se hayan observado vínculos biogeográficos entre muchos insectos esteparios de los Monegros, el Mediterráneo oriental y Asia Central, permite pensar que algo similar podría ocurrir con las avispillas de las agallas de herbáceas”.
Referencia bibliográfica:
Nieves-Aldrey, J. L. 2012. Two new herb gall wasps from Spain, including the description of a new species of Aulacidea Ashmead, 1897 (Hymenoptera, Cynipidae, “Aylacini”) inducing galls on Serratula nudicaulis L. DC (Asteraceae). Graellsia, 68(2): 325-339.
lunes, 4 de marzo de 2013
HALLAN LA FORMA DE VIDA MÁS ANTIGUA DEL PLANETA EN UN LAGO DE PUEBLA
noticiasdelaciencia.com
Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) descubrieron en un lago profundo de Puebla microorganismos que forman estructuras rocosas (carbonato de calcio), conocidas como estromatolitos, y se consideran la forma de vida más antigua del planeta.
Lago de Puebla donde se han hallado los microorganismos. (Foto: DICYT)
De acuerdo con el doctor Javier Alcocer Durand, investigador de la Facultad de Estudios Superiores de Iztacala y líder del proyecto, este hallazgo se realizó en el lago Alchichica, ubicado a 109 kilómetros al noreste de la ciudad de Puebla.
Explicó que estos microorganismos, similares a los de Cuatro Ciénegas, Coahuila, pueden ser útiles no sólo para estudiar el origen de la vida, sino que tienen aplicaciones biotecnológicas gracias a su adaptabilidad a condiciones extremas, como la salinidad o alta radiación ultravioleta.
Alcocer Durand señaló que los estromatolitos, así como una serie de especies endémicas, han sido encontrados a lo largo de los 15 años que han estudiado el lago Alchichica. Entre ellas figuran un ajolote, un charal, así como fito y zooplancton, una cochinilla acuática y un mosquito.
Indicó que parte de su investigación consiste en determinar de qué manera influyen las características peculiares del lago en su reducida riqueza taxonómica (especies) y, al mismo tiempo, en la existencia de numerosos endemismos.
Este cuerpo acuático es un lago de cráter que se formó a través de una explosión freatomagmática; es decir, por el magma en ascenso al encuentro con agua subterránea, la cual vaporiza y junto con los gases del magma explotan generando una cavidad que eventualmente se llenó con el líquido del manto freático.
Por otro lado, comentó que actualmente estudian el papel que desempeña Alchichica en el control del cambio climático, pues analizan por un lado la cantidad de dióxido de carbono que fija el fitoplancton y se captura en los sedimentos profundos (sumidero de dióxido de carbono); asimismo, evalúan la cantidad de este gas que se exporta a la atmósfera nuevamente.
Alcocer Durand explicó que los cuerpos acuáticos epicontinentales (lagos, ríos, lagunas) son estudiados por la limnología. Aclaró que esta ciencia integra diversas disciplinas ya que es el estudio de las interrelaciones estructurales y funcionales de los organismos de estas aguas conforme a su afectación por la dinámica de sus ambientes físicos, químicos y bióticos.
Cabe señalar que gracias a sus investigaciones, Alcocer Durand se hizo acreedor al Premio Estatal de Ciencia y Tecnología, en la categoría de Ciencias Naturales y Exactas, que otorga el gobierno del estado de México, a través del Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología (COMECYT). (Fuente: Agencia ID/DICYT).
domingo, 3 de marzo de 2013
LOS INSECTOS SILVESTRES POLINIZAN LAS COSECHAS MEJOR QUE LAS ABEJAS DOMÉSTICAS
agenciasinc.es
Un estudio en cultivos de todo el mundo muestra que los insectos polinizadores de la naturaleza desempeñan un papel más importante en la producción agrícola que el atribuido a las abejas domesticas. Los autores advierten que la perdida de esas especies silvestres y sus hábitats ponen en riesgo nuestras cosechas.
Mariposa 'diadema' en un girasol de Sudáfrica. / Luisa G. Carvalheiro
Mientras se presta mucha atención a las enfermedades de la abeja doméstica, la reducción de otras especies de insectos polinizadores, los silvestres, podría ser un problema mayor para la producción mundial de alimentos.
Un estudio a gran escala en 600 campos de 41 sistemas de cultivos en todos los continentes revela que los insectos de nuestros campos –mariposas, escarabajos, abejorros…– polinizan las cosechas con más eficacia que las abejas domesticas. Estas suman su ‘poder’ de polinización al del resto de insectos, pero no pueden sustituirlos.
Los resultados de la investigación, que publica esta semana Science, indican que la presencia de los insectos silvestres aportan el doble de formación de fruto –flores que se desarrollan como semillas o frutas maduras– que con las abejas.
"Nuestro estudio muestra que la pérdida de esos insectos silvestres de los paisajes agrícolas impacta no solo en nuestro patrimonio natural, también en nuestra agricultura”, explica Lucas Garibaldi, investigador hispano-argentino de la Universidad Nacional de Río Negro (Argentina) y coautor del estudio.
El científico y sus colegas aconsejan que, a largo plazo, “los sistemas de producción agrícola debe incluir un hábitat tanto para las abejas como para los diversos insectos silvestres, en el marco de unas prácticas agrícolas más sostenibles”.
En el mismo número de la revista se presenta otra investigación, liderada por científicos de la Universidad de Washington en San Luis (EEUU), que confirma cómo el servicio que prestan algunos polinizadores se resiente por la pérdida de sus especies y hábitats, así como por el cambio climático.
Los investigadores examinaron las redes de interacción entre plantas y abejas silvestres a partir de datos recogidos desde el siglo XIX hasta la actualidad en los campos de Illinois.
Los datos muestran que la polinización ‘sufrió’ a causa de la erradicación de la mitad de las especies de abejas originales de la zona, así como por los desajustes entre la época de floración y el pico de actividad de estos insectos, probablemente debidos a cambios en la temperatura.
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