martes, 16 de julio de 2013

EL ESCARABAJO QUE CONQUISTÓ A LOS PRIMEROS POBLADORES IBÉRICOS

agenciasinc.es
 
El uso medicinal de las aceiteras, coleópteros del género Berberomeloe, permitió su integración en la cultura de los primeros pueblos de la península ibérica, según un estudio de investigadores del CSIC. Aunque estos insectos, cuya utilidad todavía se recuerda en las zonas rurales, ya estaban en este territorio desde mucho antes.


Escarabajo aceitero (Berberomeloe majalis) ./CSIC

Un estudio liderado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) asegura que los usos medicinales de los escarabajos conocidos popularmente como aceiteras (coleópteros del género Berberomeloe) permitieron su integración en la cultura de los primeros pobladores de la península ibérica.
El trabajo, que aparece publicado en la revista Journal of Ethnopharmacology, demuestra que estos insectos ya formaban parte del paisaje mucho antes de la llegada del hombre moderno.
Este coleóptero, uno de los más grandes de Europa, es reconocible por su abdomen alargado de color negro atravesado por bandas anaranjadas o rojas. Presenta en sus tejidos cantaridina, un compuesto orgánico muy tóxico que es expelido ante cualquier amenaza. Históricamente, esta sustancia se ha empleado en medicina y veterinaria en el tratamiento de afecciones de la piel, pero también como afrodisíaco e, incluso,como un potente veneno.
“Nuestro estudio demuestra que el uso de estos insectos con fines medicinales en humanos y en el ganado se ha venido realizando en la península a lo largo de toda la historia. El trabajo tiene una relevancia especial, ya que realizamos una aproximación novedosa al combinar metodologías procedentes de disciplinas tan dispares como la sistemática molecular y la etnología”, explica el investigador del CSIC en el Museo Nacional de Ciencias Naturales Mario García París.
 
Matahombres, cura y carraleja
 
Según la recopilación realizada por los investigadores tras recorrer varios pueblos del centro y el sur de la península y preguntar a sus habitantes, matahombres, cura y carraleja son algunos de los nombres vernáculos de este insecto en la actualidad. El trabajo también interpreta dichos populares de cariz religioso. En muchos pueblos, haciendo un juego de palabras con cura, recuerdan pronunciar esta frase cuando aparecía uno: “Cura, curato, si no me das misa, te mato”.
“Esto demuestra que el conocimiento de sus propiedades medicinales se ha transmitido verbalmente durante generaciones. La diversidad de tradiciones y nombres vernáculos, que ascienden a casi 30, sugiere un amplio reconocimiento cultural en zonas rurales”, agrega el investigador del CSIC.
Asimismo, los científicos han llevado a cabo un análisis filogenético de la diversidad de ADN mitocondrial de las aceiteras. Los resultados indican que las dos especies del género Berberomeloe (majalis e insignis), se separaron durante el Mioceno (hace entre 23 y 5,3 millones de años).
Sin embargo, la especie majalis presenta una alta diversidad genética, que se estructura en varios linajes diversificados desde finales del Plioceno (hace unos 3 millones de años).
“La investigación tiene implicaciones desde un punto de vista etnológico, pero también biológico. El reconocimiento de la relevancia de este grupo de insectos en el desarrollo cultural de los pueblos nativos pone de manifiesto la existencia de un conocimiento dela naturaleza mucho más profundo de lo que habitualmente se considera.
Este legado,parte del patrimonio cultural europeo, está desapareciendo demasiado rápido, en paralelo a la pérdida de las técnicas agrícolas tradicionales”, señala García París.

sábado, 13 de julio de 2013

LA DELICADA SITUACIÓN QUE ATRAVIESAN LOS LAGARTOS MÁS GRANDES DEL MUNDO

noticiasdelaciencia.com
 
Un nuevo estudio revela que los varanos del sudeste asiático, que son los lagartos más grandes del mundo, están siendo capturados de manera insostenible (a pesar de la legislación vigente) para comerciar con sus pieles y también para usarlos como mascotas exóticas.


El Varanus melinus de las Islas Molucas fue descrito por los investigadores del Museo Koenig en 1997. Debido a su espectacular colorido, este varano está en el punto de mira del comercio internacional de mascotas exóticas. (Foto: Thomas Ziegler)

Este estudio, realizado por un equipo de científicos de Alemania e Indonesia, es el primer examen detallado sobre los cambios poblacionales de las especies de varanos del sudeste asiático. Los autores de la investigación han llegado a conclusión de que varias de estas especies fascinantes de lagartos gigantes están siendo explotadas a niveles insostenibles, aún cuando las regulaciones y leyes nacionales e internacionales son claras y están en vigencia.
Este estudio, con una importante carga de denuncia, ha sido presentado públicamente a través de la revista académica "Herpetological Conservation and Biology". Sus autores son André Koch y Wolfgang Böhme del Museo Alexander Koenig de Investigación Zoológica en Bonn, Thomas Ziegler del Zoo de Colonia, Mark Auliya del Centro Helmholtz para la Conservación Medioambiental en Leipzig, todas estas instituciones en Alemania, y Evy Arida del Museo Nacional de Historia Natural de Indonesia, ubicado cerca de Yakarta.
Además de la venta indiscriminada de estos animales como mascotas exóticas (y en especial de algunas especies), el comercio de pieles es una amenaza grave para ciertas especies y poblaciones. De modo similar a lo que ocurre con los cocodrilos y las serpientes gigantes, los varanos son un objetivo frecuente dentro del tráfico de pieles, contando con una gran demanda.
Tal demanda se debe a su colorido impresionante, su valor como rareza y su fuerte estatus de protección. Muy frecuentemente se pagan sumas de cuatro dígitos, y para algunas parejas (macho y hembra, capaces de procrear y generar así más individuos para vender) ocasionalmente hasta cinco dígitos.
Hasta el gran Dragón de Komodo es víctima del comercio ilegal, pese a que las regulaciones de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Salvajes (CITES) no permite la venta de especímenes salvajes de esta especie.
Aparte del comercio, los varanos nativos del sudeste asiático también afrontan otras amenazas impuestas por los humanos. Una de ellas surge cuando ciertas especies matan aves de corral; la reacción de bastante gente es matar varanos por considerarlos una amenaza para sus corrales. Además, los atropellamientos de varanos son comunes en ciertas regiones.

jueves, 11 de julio de 2013

LA MEGAFAUNA AUSTRALIANA NO SE EXTINGUIÓ POR ACCIÓN DEL SER HUMANO

noticiasdelaciencia,com
 
Se conoce popularmente como megafauna australiana a un conjunto de grandes mamíferos, incluyendo canguros gigantes, que se extinguió no muchos miles de años atrás, en una época en la que ya existía el Ser Humano anatómicamente moderno.


Recreación artística de un Thylacoleo carnifex, el extinto león marsupial. (Recreación artística: Peter Schouten)

Se estima que los primeros humanos llegaron a Australia hace entre 50.000 y 40.000 años. Dado que esa época parecía coincidir con la de la extinción de esas grandes bestias, se llegó a la conclusión de que la población humana cazó a esos animales hasta extinguirlos. Ahora, esto es refutado por un nuevo estudio, realizado por un equipo de expertos de la Universidad de Nueva Gales del Sur, la de Queensland, la de Nueva Inglaterra, la de Newcastle, y la de Washington en Seattle, la última en Estados Unidos y el resto en Australia.
La nueva investigación pone en duda la creencia bastante extendida de que el Ser Humano fue el principal responsable de la desaparición de la megafauna australiana hace entre 50.000 y 40.000 años, y sugiere como potencial responsable a un cambio climático.
El principal argumento a favor de la nueva teoría es el hallazgo de que la mayoría de las especies de animales gigantes que en su tiempo habitaron Australia ya habían desaparecido para cuando llegaron los colonos humanos. Sólo para unas pocas especies de megafauna hay evidencia sólida de que aún existían cuando llegaron los primeros pobladores humanos. Cerca de otras 50 especies de megafauna están ausentes del registro fósil correspondiente a los últimos 130.000 años.
Stephen Wroe, del equipo de investigación, argumenta que además ni siquiera se ha contado nunca con evidencias directas de que hubiera humanos que cazaran especies de megafauna en Australia y territorios de la zona, ni tampoco se sabe de armas de esa época y lugar que fuesen apropiadas para la caza de animales grandes.
Todo apunta, por tanto, a que la desaparición de la megafauna de Australia y territorios cercanos no fue un fenómeno rápido y desencadenado por la llegada de pobladores humanos, sino que se desarrolló a lo largo de decenas de miles de años, o incluso cientos de miles de años, probablemente bajo la influencia de un cambio climático.

EL FÓSFORO NECESARIO PARA LA VIDA EN LA TIERRA PROVINO DE METEORITOS

noticiasdelaciencia.com
 
Una investigación indica que en la infancia de la Tierra, el intenso bombardeo meteorítico que sufrió nuestro mundo le proporcionó fósforo lo bastante reactivo para ser incorporado en moléculas prebióticas cuando llegaba al agua.



Recreación artística de un hipotético planeta joven, girando alrededor de una estrella. Una "sopa" de sustancias químicas potencialmente aptas para generar estructuras calificables de vivientes puede entreverse formando un lago al pie de montañas rocosas escarpadas. (Imagen: NASA)

Los autores del estudio han documentado la existencia de fósforo en piedras calizas que datan de aquellos tiempos, mostrando que era abundante hace unos 3.500 millones de años.
El equipo del geólogo Matthew Pasek de la Universidad del Sur de Florida, en Tampa, Estados Unidos, y sus colegas de la Universidad de Washington en Seattle, del mismo país, así como del Centro de Innovación del Carbono en Edimburgo, Escocia, han llegado a la conclusión de que los meteoritos aportaron fósforo en forma de minerales que no se ven hoy en la superficie de la Tierra, y estos minerales se corroyeron en el agua liberando el fósforo en un forma que solo existió en los primeros tiempos de nuestro planeta.
Ese fósforo fue un componente esencial para crear las primeras formas de vida. "Si el fósforo de los meteoritos es agregado a compuestos orgánicos simples, puede generar biomoléculas de fósforo idénticas a las que vemos en nuestros días", comenta Pasek.
El descubrimiento responde una de las preguntas más importantes para los científicos que tratan de desvelar los procesos que dieron lugar a estas primeras formas de vida, y que es una pregunta que casi todos nos hemos hecho alguna vez: Si del medio geoquímico se pudo forjar vida hace varios miles de millones de años, ¿por qué no vemos hoy crearse nuevas formas de vida a partir de la geoquímica moderna?
La investigación proporciona una respuesta clara y creíble: Las condiciones bajo las cuales surgió la vida hace miles de millones de años ya no están presentes en la actualidad. La química del fósforo en la Tierra primigenia era muy diferente a la actual.
El equipo de investigación sacó sus conclusiones tras examinar muestras de núcleos extraídos de Australia, Zimbabwe, Virginia Occidental, Wyoming y Avon Park en Florida.
Investigaciones previas han demostrado que antes de que surgieran las actuales formas de vida basadas en el ADN y el ARN, las primeras formas de vida conocidas que existieron usaban exclusivamente ARN. Lo que ha venido intrigando a la comunidad científica es cómo esas primigenias formas de vida basadas en ARN sintetizaban el fósforo de su medio ambiente, pues el fósforo, en su estado natural actual, es relativamente insoluble y poco reactivo.
La nueva investigación ofrece una respuesta capaz de esclarecer el enigma:
Los meteoritos habrían proporcionado fósforo reactivo en forma de un mineral conocido como schreibersita, rico en fosfuro de hierro y níquel, y que en contacto suficiente con el agua liberaba fosfito, un compuesto soluble y reactivo. El fosfito es la sal que los científicos creen que pudo ser incorporada de manera decisiva en las moléculas prebióticas.
En la investigación también han trabajado Jelte P. Harnmeijer, Roger Buick, Maheen Gull y Zachary Atlas.

LA EXTRAÑA PAREJA DE ANIMALES QUE COMPARTIÓ MADRIGUERA HACE UNOS 250 MILLONES DE AÑOS

noticiasdelaciencia.com
 
Un anfibio y un antecesor de los mamíferos convivieron en la misma madriguera, ante una situación de emergencia. El testimonio mudo pero elocuente de esta historia de lucha por la supervivencia ha perdurado hasta nuestros días en forma de restos fósiles descubiertos en la Cuenca de Karoo en Sudáfrica, que fueron analizados detalladamente, en un trabajo de cooperación internacional llevado a cabo por especialistas de Sudáfrica, Australia y Francia. El caso de convivencia documentado en esta investigación es el más antiguo conocido de su tipo.


Reconstrucción 3D de los esqueletos de las dos bestias que compartieron la madriguera. (Imagen: Universidad de Witwatersrand)
 
En aquella época, el ecosistema se estaba recuperando de la Gran Extinción que marcó el final del Periodo Pérmico y que acabó con la mayor parte de la vida en la Tierra. Lo que hoy es Sudáfrica formaba parte, por aquel entonces, de un supercontinente mayor. En la región se vivía un fuerte calentamiento del clima y una meteorología rica en fenómenos extremos, incluyendo fuertes lluvias.
La inspección de la madriguera realizada por los paleontólogos reveló dos animales vertebrados de especies distintas acurrucados juntos y fosilizados después de ser atrapados por una súbita inundación. Frente a las duras condiciones climáticas que siguieron a la Gran Extinción que marcó el final del Periodo Pérmico, y como consecuencia de una cadena de hechos de la que sólo es posible deducir algunos aspectos, ambas bestias se vieron forzadas a convivir en la misma madriguera.
El equipo de Vincent Fernandez, Bruce Rubidge, Fernando Abdala y Kristian Carlson, de la Universidad de Witwatersrand en Johannesburgo, Sudáfrica, así como Della Collins Cook de la Universidad de Indiana en Estados Unidos, Adam Yates del Museo de Australia Central, y Paul Tafforeau del ESRF (European Synchrotron Radiation Facility) en Grenoble, Francia, ha efectuado la reconstrucción más plausible de los hechos.
El análisis indica que el anfibio (del extinto género Broomistega), tenía las costillas rotas y se metió en el refugio para protegerse, estando ya en su interior el otro animal (del género, también extinto, Thrinaxodon).
Las costillas consecutivas rotas en el anfibio denotan que sufrió un único pero grave traumatismo. El anfibio sobrevivió a las lesiones, y de hecho las fracturas se estaban curando en el momento de la muerte, pero durante su recuperación estaba bastante impedido. Se trataba de un individuo joven, que todavía no había alcanzado su etapa plenamente adulta.
¿Por qué el primer morador de la madriguera, un individuo de la especie Thrinaxodon liorhinus, consintió la presencia del intruso, de la especie Broomistega putterilli?




En la actualidad, se dan casos en los que dos animales de especies distintas comparten una madriguera, pero todos ellos cumplen con unas condiciones bastante lógicas: Por ejemplo, si el intruso es un animal de tamaño mucho menor que el primer inquilino, lo más probable es que éste no se percate de su presencia o no logre encontrarlo si se ha ocultado en algún recoveco. Un intruso de mayor tamaño puede ser aceptado por el primer anfitrión si le proporciona alguna ayuda, como la vigilancia de posibles depredadores que se acerquen a la madriguera. Pero ninguno de estos patrones corresponde a lo descubierto en esta madriguera fosilizada.
¿Qué causó la asociación de estos dos animales tan dispares en la madriguera? Una de las posibilidades más obvias es una interacción depredador-presa, pero el análisis de los esqueletos no revela ninguna marca de mordiscos u otras evidencias de depredación. En otras palabras, ninguna de las dos bestias intentó devorar a la otra.
Tras reunir todas las pistas disponibles, el equipo finalmente dilucidó la enigmática relación, concluyendo que ese predecesor de los mamíferos, el Thrinaxodon liorhinus, probablemente estaba aletargado para soportar mejor el calor de la estación. De modo similar a un oso hibernando, la bestia estaba demasiado adormilada para constituir una amenaza inmediata para el intruso herido.
Ambos animales quedaron finalmente atrapados en la madriguera por una repentina inundación y se preservaron juntos en los sedimentos durante 250 millones de años.

martes, 9 de julio de 2013

LAS PERSONALIDADES DE LOS PÁJAROS SE FORJAN CON SUS EXPERIENCIAS EN LA INFANCIA

noticiasdelaciencia.com
 
En las aves, la personalidad no se hereda simplemente del padre y la madre biológicos a través de la genética, según los resultados de una nueva investigación con pinzones cebra. Los factores externos parecen ejercer un papel más importante en el desarrollo de la personalidad de un individuo que los genes que éste hereda de sus padres, según sugiere lo descubierto en este estudio.


Los efectos ambientales son más importantes que los efectos genéticos para explicar las diferentes personalidades de los pinzones cebra. (Foto: Jan Stipala)

Unos científicos de la Universidad de Exeter en el Reino Unido y la Universidad de Hamburgo en Alemania investigaron cómo se transmite la personalidad entre generaciones. Ellos encontraron que el padre o la madre adoptivos tienen una influencia mayor en las personalidades de los polluelos a los que crían que la que tienen los genes del padre o la madre biológicos.
En otras palabras, este estudio muestra que, al menos entre los pinzones cebra, los rasgos de personalidad pueden ser transmitidos de una generación a otra a través de la conducta, sin que la genética sea el vehículo más determinante.
El equipo de Nick Royle, de la Universidad de Exeter, estudió la personalidad de los pájaros colocando a los pinzones cebra en un nuevo ambiente y observando el número de elementos que ellos inspeccionaban. Algunos pinzones eran tímidos y cautos, permaneciendo mayormente en un mismo lugar, mientras que otros eran más extrovertidos y aventureros, explorando ampliamente su entorno. Machos y hembras fueron entonces emparejados para que procrearan. Cada conjunto de huevos fue puesto a cuidado de otra pareja justo antes de que se rompieran los cascarones y emergieran los polluelos. La personalidad de la prole fue analizada una vez que los polluelos fueron adultos. Como referencia del papel de la genética, se registró el tamaño corporal de cada individuo, y esto permitió comprobar que dicho tamaño sí dependía principalmente de la herencia genética, sin influencia significativa por parte del tamaño corporal de los padres adoptivos.

lunes, 8 de julio de 2013

UN ESTUDIO EXPLICA LA DIVERSIDAD RELACIONÁNDOLA CON LEYES FÍSICAS

agenciasinc.es
 
Investigadores del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales han llevado a cabo un estudio que tarta de explicar cómo la complejidad y diversidad de la vida se relacionan con procesos y leyes físicas. Según los autores, la vida se organiza a caballo de gradientes de energía, acumulando información por combinación e innovación de forma gradual y destruyéndose de vez en cuando de forma repentina.
 
 
Una nueva biología o ecología 'física' ayudará a una mayor comprensión global, según el estudio. / CREAF

Los científicos Josep Peñuelas, profesor de investigación del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y Jaume Terradas, fundador del CREAF han llevado a cabo un estudio que explica cómo la complejidad y diversidad de la vida se relacionan con procesos y leyes físicas.
Según el artículo, que ha sido publicado en la revista Open Ecology Journal, la vida se organiza a caballo de gradientes de energía, acumulando información por combinación e innovación de forma gradual y destruyéndose de vez en cuando de forma repentina.
Los investigadores indican que cuanto más complejo y diverso es un sistema más información contiene. De hecho, señalan, entender cómo la información se acumula en los organismos y los ecosistemas es el objetivo principal de la biología y la ecología.
El proceso de combinación construye átomos de las partículas y moléculas de los átomos. "Por lo tanto, las piezas preexistentes se juntan en estructuras más grandes. Los organismos vivos, acumulan y copian fácilmente información. Estas piezas copiadas se modifican a través de mutaciones y otros mecanismos genéticos en un proceso de innovación y también por combinaciones entre organismos para transferencia de genes, simbiosis, etc", señalan.
"Ambos procesos, la combinación y la innovación, también suceden en la cultura y crean diversidad y complejidad: unas 25 letras de un abecedario o un centenar de elementos químicos pueden crear un número inimaginable de combinaciones", dicen los autores.
En el trabajo también se destaca que "la vida depende del flujo de energía que mantiene nuestro metabolismo: las plantas utilizan la energía solar, nosotros la materia orgánica y las bacterias pueden utilizar una gran variedad de fuentes de energía. Además de esta energía interna que asegura el metabolismo, los ecosistemas también necesitan grandes cantidades de energía externa para evolucionar y seguir funcionando: el agua y el viento ayudan a muchas especies a dispersar sus semillas y de la misma manera la humanidad utiliza la energía para desarrollarse culturalmente y tecnológicamente".
El uso de esta energía ha conllevado una evolución cultural y un crecimiento de la población al tiempo que ha llevado a una mayor perturbación del clima, pérdida de biodiversidad y agotamiento de recursos, subraya Jaume Terradas.
 
Ecología y socioeconomía
 
Terradas también señala que es preciso incluir a la humanidad y a la cultura dentro de una nueva teoría ecológica y evolutiva más general. Esto "nos permitiría integrar la ecología y la socioeconomía y cambiar la visión ahora dominante de la tierra y la biosfera como una fuente de recursos que podemos utilizar para nuestro beneficio, que no tiene en cuenta la desestabilización del sistema que ello supondría".
"Una nueva biología o ecología 'física' nos ayudaría a comprender de forma global nuestra dependencia del sistema y nos aportaría las herramientas para cambiar el comportamiento de la humanidad y ser más adaptativos que explotadores", dice el científico.
En su opinión, el proceso de adquisición de información es histórico y no puede ir hacia atrás. "Sin embargo, los sistemas no acumulan complejidad e información de forma infinita".
De vez en cuando se produce la destrucción de los sistemas, que se pueden observar en diferentes escalas, desde la muerte individual en catástrofes parciales (incendios forestales) o globales (grandes extinciones). "Los sistemas más complejos pueden aparecer cuando fluye el tiempo y la historia se acumula. Así es como la vida en la Tierra genera su enorme complejidad, una complejidad y heterogeneidad que puede ser visto como un ruido en la física, pero que nosotros, los ecólogos, vemos como la magia de la vida ",  dice Josep Peñuelas, coautor del estudio.
 
Referencia bibliográfica: