viernes, 5 de julio de 2013

¿SIMPLES IMPACTOS DE COMETAS COMO DETONANTES DE REACCIONES QUÍMICAS QUE CONDUJERON A LA VIDA?

noticiasdelaciencia.com
 
La hipótesis de que los principales compuestos químicos de la vida llegaron de fuera de la Tierra podría reconciliarse con la que dice que surgieron aquí, si es cierta una tercera posibilidad: Surgieron aquí pero como consecuencia de reacciones provocadas por la colisión de cometas contra la Tierra. Además, el nuevo mecanismo propuesto no precisaría de algunas otras condiciones especiales a las que se creía imprescindibles, para hacer surgir la química prebiótica en planetas.




Nir Goldman, del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore en California, e Isaac Tamblyn, del Instituto Tecnológico de Ontario en Canadá, han llegado a la conclusión de que los cometas, ricos en hielo, que se estrellaron contra la Tierra hace varios miles de millones de años pudieron producir compuestos orgánicos esenciales para la vida, incluyendo los bloques de construcción de proteínas y pares de bases de nucleótidos de ADN y ARN.
Los cometas contienen diversas sustancias simples, tales como agua, amoníaco, metanol y dióxido de carbono, y la caída de un cometa en una superficie planetaria puede proveer un suministro de energía lo bastante abundante como para poner en marcha ciertas reacciones químicas que de otro modo sería más difícil que se produjeran espontáneamente.
El flujo de materia orgánica a la Tierra a través de cometas y asteroides durante períodos de intenso bombardeo meteorítico pudo ser tan alto como 10 billones de kilogramos por año, haciendo ingresar así materia orgánica superior en varios órdenes de magnitud a la que existía previamente sobre el planeta.
La línea de investigación en la que Goldman trabaja desde hace tiempo, y sobre la que ya completó un trabajo previo, se basa en modelos computacionales intensivos, que, en el pasado, sólo podían capturar de 10 a 30 picosegundos del impacto de un cometa. Sin embargo, nuevas simulaciones desarrolladas en las supercomputadoras Rzcereal y Aztec del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore, le han permitido a Goldman utilizar modelos digitales mucho más eficientes y de ese modo ha conseguido capturar cientos de picosegundos de los impactos, lo que se acerca mucho más a los tiempos típicos del equilibrio químico.
Como resultado, en el nuevo estudio del que es coautor se ha conseguido observar conjuntos muy diferentes y más amplios de hidrocarburos y sustancias derivadas de ellos que, después del impacto, pudieron crear materia orgánica que acabó conduciendo al surgimiento de la vida.
Muchos cometas miden entre 1,6 y 56 kilómetros. Los cometas que pasan a través de la atmósfera terrestre se calientan por fuera pero permanecen frescos en su interior. Después del impacto de los bloques principales del cometa contra la superficie planetaria, se genera una onda expansiva como consecuencia de la compresión súbita. Las ondas expansivas pueden crear presiones y temperaturas súbitas e intensas, capaces de provocar reacciones químicas dentro de un cometa antes de que éste interactúe de manera directa con el ambiente planetario. Una colisión en trayectoria oblicua, en la que un cuerpo helado de origen extraterrestre impacta de refilón con una atmósfera planetaria, podría generar las condiciones termodinámicas capaces de conducir a la síntesis orgánica. Estos procesos podrían dar como resultado la aparición de concentraciones significativas de compuestos orgánicos.
El equipo de investigación comprobó que picos de presión y de temperatura moderados (aproximadamente 360.000 atmósferas de presión y algo más de 2.500 grados centígrados) desencadenados por ondas expansivas en una mezcla de hielo rica en dióxido de carbono conducirían a una secuencia de pasos químicos que desembocaría en la formación de precursores prebióticos de pares de bases de ARN y ADN.
Por otro lado, condiciones más extremas (480.000 atmósferas y de 3.425 a 4.525 grados centígrados) dieron por resultado la síntesis de metano y formaldehido, así como algunas sustancias con molécula de carbono de cadena larga. Se sabe que estos compuestos actúan como precursores de la síntesis de aminoácidos y de compuestos orgánicos complejos.
Los impactos de cometas pudieron dar por resultado la síntesis de moléculas prebióticas sin necesidad de condiciones especiales adicionales tales como presencia de catalizadores, radiación ultravioleta, o condiciones especiales preexistentes en el planeta, tal como argumenta Goldman.
Los resultados de esta investigación brindan por tanto una perspectiva alternativa de la formación de compuestos necesarios para la vida tanto en el pasado de la Tierra como en otros mundos, y podrían quizá interpretarse como que las probabilidades de que la química prebiótica surja en planetas del universo son mayores de lo creído.

jueves, 4 de julio de 2013

LA DIVERSIDAD GENÉTICA ENTRE GRANDES SIMIOS ES MAYOR QUE ENTRE HUMANOS

agenciasinc.es

Un equipo científico internacional ha secuenciado, por primera vez, los genomas de un gran número de individuos de las seis especies de grandes simios de África y de Asia suroriental.
 

Retratos de chimpancés y de gorilas. La expresión de estos individuos muestra notable profundidad y personalidad./ Ian Bickerstaff.

Un trabajo de investigación, dirigido por Tomàs Marquès Bonet, investigador del Instituto de Biología Evolutiva (Universidad Pompeu Fabra-CSIC) de Barcelona, ​​y Evan Eichler, de la Universidad de Washington (Seattle, EEUU), se ha centrado en incluir la mayor diversidad genética de individuos salvajes posible, debido a la rápida disminución de la población de grandes simios en todo el mundo.
Los grandes simios –chimpancés, gorilas y orangutanes– son el grupo de especies vivos más cercanos a los seres humanos. Compartimos un ancestro común, que vivió hace 14-16 millones años, pero con los chimpancés compartimos un antepasado mucho más reciente, hace solo unos seis millones de años.
El estudio, que hoy publica la edición digital de la revista Nature, proporciona el análisis más detallado y completo hecho hasta ahora de la diversidad genética de los grandes simios, especies que actualmente están en peligro de extinción, y permite poner la historia de nuestro genoma en su contexto. En el trabajo también han participado investigadores de la UAB.
 
Individuos en libertad y en cautividad
 
Los recientes avances en las tecnologías de secuenciación del genoma han permitido a los investigadores hacer grandes progresos sobre el conocimiento del genoma humano y la diversidad genética mediante la secuenciación de los individuos de nuestra especie. En cambio, se ha puesto menos atención en nuestros parientes más cercanos: los grandes simios.
Esto se debe, en gran parte, a la dificultad para obtener muestras de ADN de estas especies en peligro de extinción. Aunque existen muchos simios en cautividad, estos individuos son un pobre reflejo de la diversidad natural. Ahora, en este trabajo científico, los investigadores han trabajado con material genético de individuos salvajes, una tarea realizada en colaboración con grupos conservacionistas, y la secuenciación de la mayoría de los genomas ha realizado en los laboratorios del Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG), con sede en Barcelona.
Los investigadores han encontrado que los genomas humanos muestran una variabilidad muy reducida en comparación con el genoma de la mayoría de los grandes simios. Pocas especies de simios muestran niveles tan bajos. "Esta reducción en la diversidad genética es normalmente el resultado de un proceso llamado cuello de botella, caracterizado por un descenso drástico del número de individuos en la población", comenta Javier Prado-Martínez, estudiante de doctorado del Instituto de Biología Evolutiva y coprimer autor del estudio."Lo que es sorprendente es la intensidad de este cuello de botella en los seres humanos en comparación con la mayoría de los grandes simios", añade.
Los genomas de una pareja de orangutanes, por ejemplo, difieren en más de 2 de cada 1.000 pares de bases, en comparación con 1 de cada 1.000 pares de bases entre dos seres humanos. Algunas especies de grandes simios, gorilas orientales, chimpancés occidentales y bonobos, también tienen una variabilidad muy baja, como resultado de estos cuellos de botella en el pasado.
Los investigadores se centraron, sobre todo, en comparar la historia evolutiva de nuestros parientes más cercanos, los chimpancés, que se dispersaron a través de África y se clasifican en cuatro grandes grupos o subespecies. Una pregunta abierta entre los biólogos evolutivos ha sido cómo estas cuatro poblaciones se relacionan entre sí. Mediante la secuenciación de varios individuos de cada grupo, los investigadores fueron capaces de resolver las relaciones filogenéticas entre estas subespecies y explorando el genoma de los cuatro grupos han visto que la evolución de todos ellos ha sido muy compleja.
 
Una historia evolutiva compleja
 
Lo que también se hizo evidente para los investigadores era la complejidad de la historia evolutiva de los chimpancés en comparación con los seres humanos. Los patrones de diversidad genética fueron consistentes con un vasto flujo genético o la migración entre las poblaciones ancestrales con expansiones bruscas de tamaño de la población, seguido por los accidentes.
"Los seres humanos, por el contrario, tienen una historia evolutiva relativamente simple", dicen los autores. "Está claro que en los últimos millones de años las poblaciones de chimpancés fluctuaron enormemente en tamaño y complejidad". La base de estos colapsos de población es clara, pero coincide, en parte, con un período de tiempo en que la población humana comenzó a prosperar.
El trabajo hace hincapié en un mensaje de reflexión. "Debemos hacer más para proteger estas especies y conservar su entorno natural –dice Prado-Martínez–. Casi todas las poblaciones de grandes simios están en una situación crítica de peligro de extinción y más que nunca, a merced de nuestra especie".
El científico confía en que toda la información obtenida podrá ayudar en los esfuerzos de conservación, ya que conocer mejor los genomas de estas especies "ayudará a los biólogos de campo para identificar mejor el origen de los grandes simios víctimas de la caza y comercio furtivos y a una mejor gestión los programas de cría en cautividad", concluye.
 
Referencia bibliográfica:
 
Javier Prado-Martinez, Tomàs Marquès Bonet et al. "Great ape genetic diversity and population history". Nature. 3/7/2013. doi:10.1038/nature12228.

martes, 2 de julio de 2013

HALLAN UNA NUEVA ESPECIE DE AVE EN LA CAPITAL DE CAMBOYA

agenciasinc.es
 
Una nueva especie de ave permanecía escondida a los ojos de todo el mundo en una ciudad de un millón y medio de habitantes, Camboya. Ornitólogos de las organizaciones conservacionistas BirdLife International y la Wildlife Conservation Society han publicado el hallazgo en la revista Forktail.


Un ejemplar de la nueva especie, Orthotomus chaktomuk, de ave descubierta en la capital de Camboya. / James Eaton.

Orthotomus chaktomuk es como han denominado los ornitólogos de las organizaciones conservacionistas BirdLife International y la Wildlife Conservation Society (WCS) a la nueva especie para la ciencia que han descubierto en Camboya. Se trata de un ave del tamaño de un reyezuelo y plumaje gris, que tiene un capirote anaranjado y pecho negro.
Asimismo, esta especie habita en zonas cubiertas por matorral denso y húmedo, que ocupa las zonas bajas de Phnom Penh (capital de Camboya) y otras áreas sometidas a inundación de las cercanías de la ciudad.
Su nombre específico, chaktomuk es un homenaje a una palabra jemer que significa “cuatro caras”. Se debe a que el ave fue inicialmente avistada en un área de la ciudad camboyana donde convergen varios ríos.
El equipo que ha descrito la nueva especie advierte que su hábitat "está en declive por la expansión agrícola y urbana". Por este motivo, y debito también al temor de que estas presiones puedan reducir aún más el espacio propicio para la especie, los autores aseguran que propondrán a la IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), que incluyan en la Lista Roja a Orthotomus chaktomuk.
El hallazgo de esta nueva especie es “una muestra de lo mucho que aún falta por conocer” sobre la biodiversidad. “Hace falta investigar más y seguir apostando por la conservación de espacios que albergan una biodiversidad que ni siquiera hemos llegado a conocer y entender del todo”, según explica  Juan Carlos Atienza, coordinador de conservación de SEO/BirdLife.
Por su parte, Simon Mahood técnico de WCS añade: “El hallazgo indica que tiene que haber todavía especies por descubrir, incluso en los sitios más familiares e inesperados”.
En las últimas dos décadas ha habido un marcado aumento en el número de nuevas especies encontradas en Indochina, sobre todo debido a la exploración de áreas remotas. Algunas de las nuevas especies descritas han aparecido en regiones montañosas y lejanas de Vietnam, Laos y la cuenca del Mekong.
 
Referencia bibliográfica:
 
S. P. MAHOOD, A. J. I. JOHN, J. C. EAMES, C. H. OLIVEROS, R. G. MOYLE, HONG CHAMNAN, C. M. POOLE, H. NIELSEN & F. H. SHELDON. "A new species of lowland tailorbird (Passeriformes: Cisticolidae: Orthotomus) from the Mekong floodplain of Cambodia" FORKTAIL 29 (2013): 1–14.

lunes, 1 de julio de 2013

LOS PRIMATES QUE VIVEN EN AMPLIOS GRUPOS SON MÁS INTELIGENTES Y TIENEN MÁS HABILIDADES

ecoticias.com
 
Los lémures que pasan rato en grandes tribus son más propensos a robar comida a la espalda en lugar de cara, un comportamiento que sugiere que los primates que viven en grupos sociales más grandes tienden a tener "inteligencia social" y más habilidades sociales, según muestra un estudio reciente cuyos resultados publica este jueves 'Plos One'.




Un experimento de la Universidad de Duke, en Durham, Carolina del Norte (Estados Unidos), probó si vivir en las redes sociales más grandes se relaciona directamente con mayores habilidades sociales en los animales. Mediante el trabajo con seis especies diferentes de lémures del 'Duke Lemur Center', un equipo de científicos universitarios estudió a 60 individuos para ver si eran más propensos a robar un pedazo de comida si un humano no los miraba.
Los de grandes grupos sociales, como el Lemur catta, eran evidentemente más sensibles a las señales sociales, mientras los lémures de las especies de pequeños grupos, como el Eulemur mongoz, fueron menos sensibles a la orientación de los humanos.
El trabajo es el primero en probar la relación entre el tamaño del grupo y la inteligencia social a través de múltiples especies. Los resultados apoyan la "hipótesis de la inteligencia social", lo que sugiere que la vida en las grandes redes sociales impulsó la evolución de la cognición social en primates, incluidos los seres humanos, dijo el investigador Evan MacLean.
Experimentos de comportamiento son fundamentales para poner a prueba la idea porque las suposiciones acerca de la inteligencia basadas únicamente en el tamaño del cerebro no se pueden soportar, añade este experto. De hecho, este estudio encontró que algunas especies de lémures han evolucionado hacia una inteligencia más social sin aumentar el tamaño de sus cerebros.

sábado, 29 de junio de 2013

EL NÚCLEO DE HIERRO DE LA TIERRA ES MUCHO MÁS ENDEBLE DE LO CREÍDO

noticiasdelaciencia.com
 
La colosal bola de hierro ubicada en el centro de la Tierra no es tan sólida como se pensaba, según las conclusiones a las que se ha llegado en una nueva investigación.
 



Las autoras de este estudio, de la Universidad de Stanford en California, usaron una celda de yunque de diamante (un dispositivo que puede ejercer una presión enorme sobre muestras diminutas aprisionadas entre dos diamantes) para comprimir muestras de hierro puro a presiones de hasta 300 gigapascales (equivalente a 3 millones de veces la presión del aire a nivel del mar), para recrear condiciones existentes en el centro de la Tierra.
Anteriormente se habían realizado estudios experimentales del mismo tipo y condición, pero sólo con presiones del orden de los 10 gigapascales.
Llevando a cabo experimentos basados en esa recreación de las presiones inmensas de las profundidades del planeta, Arianna Gleason y Wendy Mao, ambas del Departamento de Ciencias Ambientales y Geológicas de la citada universidad, determinaron que la fortaleza del hierro en la parte más interna del núcleo de la Tierra es de sólo un 40 por ciento de lo estimado en estudios anteriores. "La fortaleza del hierro bajo estas presiones extremas es asombrosamente baja", recalca Gleason.
Ésta es la primera vez que se consigue medir experimentalmente el efecto de una presión tan intensa, de 3 millones de veces la del aire a nivel del mar, en un laboratorio.
Además de presiones intensas, la parte más interna del núcleo también tiene temperaturas extremas. La frontera entre esa zona más interna y la más externa del núcleo tiene temperaturas comparables a las de la superficie del Sol. Todavía no es posible simular en un laboratorio esas temperaturas al mismo tiempo que las citadas presiones, aunque Gleason y Mao están trabajando en ello para futuros estudios. Para este, Gleason hizo extrapolaciones matemáticas de los datos de presión que obtuvo, a fin de tener en cuenta el efecto de la temperatura.
Los resultados de esta investigación podrían ayudar a refinar teorías sobre cómo evolucionaron la Tierra y su núcleo, y permitirán a la comunidad científica disponer de datos más realistas para experimentos e investigaciones sobre este último.

EL CALENTAMIENTO GLOBAL PUEDE AFECTAR LA VIDA MICROBIANA EN LOS SUELOS

agenciasinc.es
 
Los cambios de temperatura pueden afectar el equilibrio entre dos especies de microorganismos que sustentan las costras biológicas de suelos —capas finísimas de vida microbiana cruciales para la salud ecológica de las tierras áridas—. Una investigación, en la que participan dos biólogas de la Universidad Autónoma de Madrid, afirma que en 50 años el efecto del calentamiento global sobre este equilibrio podría tener consecuencias importantes para la fertilidad de los suelos.


Costra biológica del suelo. / Cortesía F. García Pichel
 
Un equipo internacional que estudió costras biológicas de suelo en una amplia zona del suroeste norteamericano demostró que el mantenimiento ecológico de estas se fundamenta en dos especies de cianobacterias. En su trabajo, que publica el último número de la revista Science, los investigadores argumentan que el calentamiento global está provocando una redistribución geográfica de las dos especies, lo que podría desencadenar efectos impredecibles relacionados con la fertilidad de los suelos y la erosión.
"Las costras biológicas de suelos son comunidades microbianas especialmente importantes para las tierras áridas. Protegen el suelo de la erosión y contribuyen a la fertilidad de la tierra mediante la fijación de carbono y nitrógeno y la absorción de nutrientes", apuntan los expertos.
El equipo de investigación, coordinado por la Arizona State University, analizó mediante secuenciación de ADN una gran cantidad de muestras de estas costras, recogidas en zonas desérticas de los estados de Oregón, Nuevo México, Utah y California (EE UU).
De este modo los científicos, entre los que se encuentran Pilar Mateo y Virginia Loza, investigadoras del departamento de biología de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), lograron revelar que los organismos más abundantes en las costras biológicas de suelo son dos especies de cianobacterias —microorganismos capaces de realizar fotosíntesis—. "De estas dos especies depende la alimentación y la energía de las otras miles de especies de microorganismos que pueden llegar a coexistir en una  sola pizca de las capas microbianas", argumentan. 
 
El efecto de la temperatura
 
Los investigadores encontraron que una de las dos especies, Microcoleus vaginatus, domina las costras en los desiertos más fríos de la zona estudiada, mientras que la otra, Microcoleus steenstrupii, prevalece en los desiertos más cálidos.
"Queríamos saber si habían patrones de distribución geográfica a escala continental”, afirma Ferran Garcia-Pichel, profesor de la Facultad de Ciencias de la Vida de la ASU y director de la investigación.
“Para nuestra sorpresa, encontramos que dos especies distintas de estos organismos se habían dividido el territorio ordenadamente. Solíamos pensar que una, Microcoleus vaginatus, era la más importante y dominante, pero ahora sabemos que Microcoleus steenstrupii, la otra, es igual de importante, sobre todo en los climas más cálidos", agrega el microbiólogo.
 
Un modelo matemático delata a los cambios de temperatura
 
Tomando en cuenta datos sobre tipos de suelo, química, lluvia, clima y temperatura, los investigadores utilizaron un modelo matemático que mostró cómo la temperatura es la variable que mejor explica esta división geográfica de las dos cianobacterias.
"No solo nos basamos en una correlación de datos. Además, estudiamos en el laboratorio cultivos de estas dos especies de cianobacterias, confirmando experimentalmente que la temperatura es lo que las mantiene separadas”, explica Pilar Mateo, del departamento de biología de la UAM.
“Esto es realmente importante si tenemos en cuenta que actualmente la temperatura en el planeta no es estable debido al calentamiento global. En el suroeste de EE UU, donde realizamos el estudio, los modelos climáticos predicen cerca de un grado de calentamiento por década”, agrega la investigadora.
 
Efectos ecológicos
 
"Utilizando nuestros datos en modelos climáticos actuales podemos predecir que, en 50 años, la cianobacteria que va mejor en temperaturas más cálidas se moverá hacia las regiones más frías de la zona estudiada. Para entonces, M. steenstrupii podría dominar por completo las cortezas en toda nuestra área de estudio”, declara García-Pichel.
“Desafortunadamente, no sabemos mucho acerca de este microorganismo, ni sobre lo que puede pasar en el ecosistema con la ausencia de M. vaginatus", agrega el experto.
En el trabajo los investigadores advierten que este patrón de segregación por temperatura detectado en EE UU puede ser similar en todo el mundo. Además, consideran que para la especie M. vaginatus no será fácil evolucionar con la suficiente rapidez para tolerar temperaturas más altas.
El equipo hace por tanto un llamado a otros investigadores del clima para que consideren la variable de estos microorganismos en sus análisis sobre el calentamiento global.
"Nuestro estudio es relevante más allá de la ecología del desierto. Es un ejemplo de que las distribuciones microbianas y la distribución de sus hábitats pueden verse afectados por el cambio climático, algo que hemos sabido por mucho tiempo para las plantas y los animales. Ahora no podemos dejar de lado tampoco los microorganismos en nuestras consideraciones”, enfatiza García-Pichel.
 
Especies distintas
 
Aunque son parecidas, M. steenstrupii y M. vaginatus no están estrechamente relacionadas. Los científicos creen que estas dos especies de cianobacterias han evolucionado de forma parecida debido a que sus formas y comportamientos ayudan a estabilizar el suelo, así como a la creación de las costras biológicas.  
Ambas especies tienen cientos de millones de años de antigüedad y se pueden encontrar en muchos lugares alrededor del mundo. El estudio aclara que todas las cianobacterias M. vaginatus distribuidas a lo largo y ancho del planeta están íntimamente relacionadas y son prácticamente indistinguibles genéticamente. Por el contrario, la variación individual dentro de M. steenstrupii es mucho mayor: se trata de una especie más diversa genéticamente y se piensa que es mucho más antigua en términos evolutivos.
 
Referencia bibliográfica:
 
Ferran Garcia-Pichel1,Virginia Loza1, Yevgeniy Marusenko, Pilar Mateo, Ruth M. Potrafka. Temperature Drives the Continental-Scale Distribution of Key Microbes in Topsoil Communities. Science, 28 June 2013: Vol. 340 no. 6140 pp. 1574-1577. DOI: 10.1126/science.1236404

miércoles, 26 de junio de 2013

LAS HABILIDADES INTRIGANTES DE HORMIGAS EXPERTAS EN EXCAVAR TÚNELES

noticiasdelaciencia.com
 
Futuros equipos de robots para tareas de búsqueda y rescate bajo tierra, podrían tener éxito gracias a la hormiga de la especie Solenopsis invicta, conocida, entre otros nombres populares, con el de hormiga roja de fuego. Este insecto es bastante común, pero no por ello deja de asombrar a los entomólogos, y hasta a los ingenieros, ya que posee una extraordinaria habilidad para excavar grandes redes de túneles subterráneos.


Dos hormigas se mueven a través de un túnel construido en suelo simulado en el laboratorio de Daniel Goldman del Georgia Tech. Los investigadores han estudiado cómo las hormigas se mueven en espacios confinados, y esta información así obtenida podría ser útil para el desarrollo de futuras generaciones de robots subterráneos diminutos. (Foto: Nick Gravish)

Mediante observaciones de hormigas de esta especie, utilizando seguimiento por vídeo y tomografía computerizada de rayos X, unos investigadores han descubierto varios principios fundamentales de la actividad de estas hormigas que también se podrían aplicar a esos futuros equipos de robots para permitirles avanzar con la mayor rapidez y eficiencia posibles a través de túneles subterráneos.
El equipo de Nick Gravish, Daniel Goldman, Daria Monaenkova y Michael Goodisman, del Instituto Tecnológico de Georgia (Georgia Tech), en la ciudad estadounidense de Atlanta, estudió las reacciones de grupos de hormigas Solenopsis invicta cuando, en experimentos, se las colocaba dentro de tubos de tierra y se las permitía excavar túneles durante 20 horas. A fin de simular una gama amplia de condiciones ambientales, como la que estos insectos afrontan en su entorno habitual, se varió el tamaño de las partículas de tierra, desde 50 micras hasta 600, y también se varió la humedad desde el 1 al 20 por ciento.
Las variaciones en el contenido de humedad y tamaño de las partículas produjeron cambios en el volumen total de los túneles producidos y en la profundidad de excavación de las hormigas, pero el diámetro de los túneles se mantuvo constante y era comparable a la longitud (no al ancho) de los cuerpos de los insectos: cerca de 3,5 milímetros. Esto llamó la atención de los científicos. ¿Por qué precisamente darle 3,5 milímetros de diámetro a los túneles? Independientemente del tamaño de las partículas del suelo (ya fuesen éstas tan grandes como las cabezas de los insectos o tan pequeñas como las partículas microscópicas de un polvo fino), y también al margen de las condiciones de humedad del suelo, el ancho del túnel era siempre el mismo dentro de un rango muy ajustado. El ancho de los túneles parece, por tanto, ser un principio de diseño fundamental utilizado por las hormigas, algo que ellas controlan activamente.
Gravish cree que ese principio de diseño, asignando siempre la longitud de su cuerpo al ancho del túnel, permite a las hormigas hacer el mejor uso posible de sus antenas, extremidades y cuerpo para ascender y descender con rapidez por los túneles valiéndose de la interacción con las paredes, reduciendo las probabilidades de dar pasos equivocados.
Los investigadores también recogieron datos sobre las hormigas moviéndose a través de un laberinto de tubos de vidrio de diferentes diámetros. El laberinto se montó sobre un pistón de aire que periódicamente se disparaba, inyectando en el laberinto un soplido con una fuerza equivalente a 27 veces la de la gravedad. El chorro repentino de aire hacía que cerca de la mitad de las hormigas en los tubos perdieran el equilibrio y cayeran dando tumbos. Eso condujo a uno de los hallazgos más sorprendentes del estudio: Los insectos utilizaban sus antenas para sujetarse de las paredes del tubo cuando caían.
"Muchos de quienes hemos estudiado insectos sociales durante largo tiempo nunca hemos visto utilizar las antenas de esta manera", subraya Goodisman. "Es increíble que estas hormigas se sujeten a un sitio con sus antenas. Éste es un comportamiento adaptativo que jamás habríamos esperado".
Los problemas que las hormigas afrontan son los mismos a los que un pequeño robot de excavación en un espacio confinado podría también verse expuesto tarde o temprano: La necesidad de hacer movimientos rápidos, mantener una buena estabilidad y tener la suficiente seguridad, pero disponiendo sólo de una capacidad sensorial y una inteligencia limitadas.
Goodisman argumenta que para fabricar grupos de pequeños robots capaces de excavar redes de túneles con el mismo éxito que las hormigas estudiadas, hay que dotar a esas máquinas de los mismos principios de diseño de túneles que ponen en práctica esas hormigas.